viernes, 12 de abril de 2019

Avances Científicos de:

Luis Caballero Mejias

Luis Caballero Mejías Paz (caracas, 12 de diciembre de 1903 - 12 de octubre de 1959) fue un ingeniero y profesor venezolano, dedicado a la investigación y la docencia en Venezuela a mediados del siglo XX, dejando importantes legados en el campo de la investigación.
Fue también el creador de la harina de maíz precocidad, principal alimento de Venezuela.
En 1958 fue nombrado responsable de la Dirección de educación artesanal, industrial y comercial (DARINCO) desde donde promovió una reforma educativa del país, fomentando las enseñanzas técnicas a través de la creación de escuelas de oficios, escuelas técnicas de agricultura, escuelas artesanales e institutos de comercio, entre otras.
Resultado de imagen para LUIS CABALLERO MEJIASEl ingeniero mecánico venezolano Luis Caballero Mejías, inventó en 1954 el procedimiento industrial respectivo para su propia empresa La Arepera, C.A, El día 4 de junio de 1954, la Dirección de Comercio de la propiedad Industrial y Comercial del Ministerio de Fomento de la República de Venezuela, concedió la patente 5176, para procesar la harina de maíz, cuya patente sería comprada por el empresario Lorenzo Mendoza Fleury, quien con ella comenzaría a producir y comercializar la que sería conocida después como Harina P.A.N.   La harina precocida de maíz es el ingrediente fundamental de las arepas, un plato básico de la cocina venezolana. Antiguamente el procedimiento para procesar el maíz hasta hacerlo apto para este uso (maíz pilado) era muy complicado e implicaba una serie de laboriosos pasos para quitar la cáscara y el lumen (la parte germinal) de los granos.


Jacinto Convit 
Jacinto Convit fue un médico y científico venezolano, conocido por desarrollar la vacuna contra la lepra. Recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 1987 y fue nominado al Premio Nobel de Medicina en 1988. Falleció a los 100 años.​​

Siempre se sintió conmovido por la estigmatización sufrida por los pacientes que sufrían de lepra, y trabajó por y con ellos a lo largo de la vida aporto conocimiento sobre las enfermedades infecciosas
Hasta 1942 su lucha consistió en el aislamiento y tratamiento de los enfermos en los llamados "leprocomios" que dependían de la Dirección de Asistencia Social del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS). Posteriormente, fue médico director de las leproserías nacionales, luego médico director de los Servicios Antileprosos Nacionales, y después médico jefe de la División de Lepra, con lo cual tenía la responsabilidad organizar toda la red nacional de lucha contra la lepra.
Su vida la dedicó a la investigación científica. Siendo uno de sus mayores logros el desarrollo de la vacuna contra la lepra en 1987. Además, aportó valiosos avances al conocimiento de otras enfermedades infecciosas, como la leshmaniasis logrando también crear una vacuna.
Los últimos años de su vida los dedicó el Dr. Convit a conseguir la cura contra el cáncer. "No me quita el sueño ganar el Premio Nobel, pero si hallar la cura para el cáncer", llegó a afirmar. Su último estudio lo publicó en 2013 a la edad de 100 años.





Humberto Fernandez Mora
Humberto Fernández Morán nació el 18 de febrero de 1924 en Maracaibo. Cursó estudios en Maracaibo, Curazao, Nueva York y Múnich; en 1944 egresó de la Universidad de Múnich como Médico con honor Suma Cum Laude. Al año siguiente regresó a Venezuela y trabaja en el Hospital Psiquiátrico de Maracaibo, para luego seguir estudios de neurología y neuropatología en la Universidad George Washington.
El Doctor Humberto Fernández Morán legó al mundo de la medicina su gran invención “el bisturí de diamante” (1953), lo que le valió el premio de John Scott por su aporte a la ciencia (1967), y la posibilidad de ser nominado al Premio Nobel, propuesta que no aceptó, ya que significaba renunciar a su ciudadanía como venezolano por la norteamericana. Sus aportes y desenvolvimiento en el campo de la ciencia le llevaron a trabajar en el Programa Apolo de la NASA.
Imagen relacionada Su labor científica no se detuvo y en 1959 contribuyó en los estudios de aplicación de la “crio-fijación” y otras técnicas de baja temperatura usando con helio II para la recuperación de tejido celular humano; en 1960 modeló la construcción del primer crio-microscopio electrónico y el primer crio-porta muestra para la observación directa de muestras hidratadas-congeladas.
Realmente la construcción y puesta en funcionamiento del reactor nuclear del IVNIC marcó un hito histórico para la ciencia venezolana. Venezuela fue el primer país latinoamericano en contar con un reactor nuclear. Gracias a los esfuerzos del gobierno de la época y en especial del Dr. Humberto Fernández-Moran quien además, participó como miembro de la delegación oficial venezolana en la conferencia internacional sobre la utilización de la energía atómica con fines pacíficos, celebrada en Ginebra en agosto de 1955.



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